Esta es una receta muy sencilla, y de un resultado espectacular. Al principio sorprende por su nombre, pero cuando lo probéis, veréis porqué se llama así. No es necesario tener ningún conocimiento de cocina y en su elaboración pueden participar los más pequeños de la casa. Vamos al lío.Ingredientes:
- 500 grs. de nata líquida (un cartón)
- 300 grs. de queso para untar (una tarrina).
- 250 grs. de azúcar (10 ó 12 cucharadas)
- 1 sobre de gelatina.
- 125 cc de leche (medio vaso)
- Caramelo líquido.
- Mezclamos la nata, el queso y el azúcar en un cazo, pero fuera del fuego.
- Disolvemos el contenido del sobre de gelatina en el medio vaso de leche.
- Calentamos ligeramente la mezcla de queso, nata y azúcar.
- Agregamos la leche con la gelatina y la vertemos en un molde profundo en cuyo fondo habremos puesto el caramelo líquido.
- Dejar enfriar unas cuantas horas en el frigorífico hasta que cuaje la gelatina.
La receta original utilizaba cuajada, que va mejor con los lácteos, en lugar de gelatina, y lo cuajaba todo al baño maría, durante 25 minutos. Como yo no tenía cuajada utilicé la gelatina y el resultado fue buenísimo. Yo os animo a que probéis de cualquiera de la manera y me comentéis el resultado.
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